La angustia se transforma en carne
la carne en dolor
el disgusto en agua
No existieron tripas que la concibieran
no existió un lugar cálido
no existió paz ni calma
El abuso del amor
el golpe del frío
el roce del placer
De unos ojos pequeños
que miran al abuso
Que corren angustiados
por los recuerdos
marcados con hierro
Marcada por tirones
por golpes, por gritos
en orejas sordas
Que jamás quisieron escuchar
las notas disonantes
de un mundo demasiado
¿Real?
Ojos que jamás quisieron ver
manos que jamás quisieron tocar
dientes que jamás quisieron morder
Marcas infantes
marcas pequeñas
marcas adultas
Sin techo, casa o cueva
Sin tripas ni sangre
La mano del hombre
que todo lo puede
que todo lo quiere
Que dejan rastros
dejan heridas
que no se pueden coser
Te eriza la piel por las noches
te persigue en pesadillas
te grita por el día
Recuerdos que vuelven
como las olas del mar
arrojando en tu presente
...Un pasado que jamás pasó
un pasado que se repitió...
