Déjame tumbado
sobre esta cama de nudos
sobre aquel montón de paja
sobre la mullida hierba
Donde pueda soñar
de nuevo ante el sol de la mañana
cruzando el océano
De lagrimas que dejé para ayer
Déjame tumbado
donde los silencios no duelen
y el cuerpo reposa
levitando sobre la muerte
Déjame tumbado
donde pueda escuchar
el tambor que bate mi pecho
segundo a segundo
Donde calme la agonía
y la tensión afloje
los nudos de esta cama
Déjame tumbado
sin prisas, exigencias
intenciones y tentaciones
Lejos de toda pretensión ajena
rumores, miradas y lascivia
lejos, muy lejos...
de todo...de todos
Déjame tumbado
sobre la mullida hierba
donde arranque de nuevo
Ese tambor que me batía el pecho
