miércoles, 22 de julio de 2015

Nunca aprendiste

Marcame a fuego
Que nadie olvide a quien pertenezco
Que sepan quien es mi dueño
Que nadie ose tocarme

Condéname
Reitera mi castigo
Aprieta las cadenas
esas que forjaste para mi

Cierra
Golpea con fuerza
hasta que mi interior tiemble
que no quiera irme, que no pueda marcharme


Mírame
Ya no queda nada de la preciosa fiera que tuviste

Las cadenas tiñeron de rojo su piel blanca
Sus ojos reflejan cada herida
marcada para siempre, cerrada en un abismo


Nunca
Pudiste creer que amarla tanto
significaría condenarla, condenarme

Jamás 
Pensaste que esa seria la forma
de acabar con todo
con todo lo que quisiste

La libertad no es para los grandes
pero jamás fue respetada por los débiles

¿Recuerdas como brillaba su pelaje?
¿Recuerdas que había en sus ojos la primera vez que la tocaste?

Recuerda
Aquella fuerza salvaje
Sus dientes de nácar
Su aullido

Recuerda la vida
La sangre roja que corre por sus venas
La tensión de sus tendones
La fuerza de sus músculos

Recuerda
Como acabaste con todo
Amor convertido en dolor

Amor
Que se transforma en jaula
Que se clava como un cuchillo
hasta arrancarte la última sonrisa


...Pero...

Existe algo que nunca creíste
No se puede tener, aquello que no se puede domar

Jamás podrás doblegar su voluntad
Atrapar el aire, que encierran sus pulmones
Cerrar su corazón

Cerrar mi corazón


Existe algo que nunca aprendiste

Marcarme, sujetarme, apretarme
quererme, morderme, silenciarme

Contestar o simplemente callarte


Nunca aprendiste
que esa no era la forma de amarme

Y resultó ser
que jamás quisiste a una fiera