Marcame a fuego
Que nadie olvide a quien pertenezco
Que sepan quien es mi dueño
Que nadie ose tocarme
Condéname
Reitera mi castigo
Aprieta las cadenas
esas que forjaste para mi
Cierra
Golpea con fuerza
hasta que mi interior tiemble
que no quiera irme, que no pueda marcharme
Mírame
Ya no queda nada de la preciosa fiera que tuviste
Las cadenas tiñeron de rojo su piel blanca
Sus ojos reflejan cada herida
marcada para siempre, cerrada en un abismo
Nunca
Pudiste creer que amarla tanto
significaría condenarla, condenarme
Jamás
Pensaste que esa seria la forma
de acabar con todo
con todo lo que quisiste
La libertad no es para los grandes
pero jamás fue respetada por los débiles
¿Recuerdas como brillaba su pelaje?
¿Recuerdas que había en sus ojos la primera vez que la tocaste?
Recuerda
Aquella fuerza salvaje
Sus dientes de nácar
Su aullido
Recuerda la vida
La sangre roja que corre por sus venas
La tensión de sus tendones
La fuerza de sus músculos
Recuerda
Como acabaste con todo
Amor convertido en dolor
Amor
Que se transforma en jaula
Que se clava como un cuchillo
hasta arrancarte la última sonrisa
...Pero...
Existe algo que nunca creíste
No se puede tener, aquello que no se puede domar
Jamás podrás doblegar su voluntad
Atrapar el aire, que encierran sus pulmones
Cerrar su corazón
Cerrar mi corazón
Existe algo que nunca aprendiste
Marcarme, sujetarme, apretarme
quererme, morderme, silenciarme
Contestar o simplemente callarte
Nunca aprendiste
que esa no era la forma de amarme
Y resultó ser
que jamás quisiste a una fiera
