Es lo que somos
¿Qué somos en lo que vemos?
¿Quién somos en realidad?
Ni tan siquiera un espejo nos puede demostrar
Nuestra propia crueldad
Nuestro dolor
"¿Quieres dormir en casa?"
Y la pregunta se hace de cristal...
Responder, asentir o pedir que no te vuelva a ver nunca
Y sin ni siquiera reflexionar, asientes...
¿La última noche?
¿Los últimos abrazos, besos y caricias?
...Quizás...
¿Deberia de haberlos rechazado?
Sin duda alguna
Te levantas por la mañana, después de haber estado sintiéndolo contigo toda la noche, cada segundo, cada vez que te movías, sin saber, sin preguntar, solo con una idea en la cabeza, la última noche y las caricias parecían mas tiernas que nunca...curiosa ironía.
La mejor y la peor noche que podía haber entre vosotros o tal vez para ti.
Levantarse por la mañana, aceptar las evidencias de los acontecimientos, aceptar que no puedes evitar el llanto que sube a través de la garganta y encogerte entre las sábanas.
"Tal vez dentro de dos meses este mejor y piense que me he equivocado, tal vez pase dentro de una semana o me levante mañana y piense ¿¡Que he hecho!? o tal vez no lo piense nunca."
Esperanzas que si un lobo hubiese sido sordo, nunca hubiese podido escuchar...
La procupación, el temor, ¿El último beso?
Levantarse al igual que acostarse llega a hacerse algo tan duro y hostil como soportar una tortura y hasta tu propia cama puede ser un lecho de pulgas que no te aporte ni calor, ni descanso.
Mirar la cama con desprecio, buscando entre las sábanas lo que nunca volveras a encontrar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario