viernes, 13 de abril de 2012

Ligeras utopías

La humedad del contacto
el calor del olvido
el abrigo de la soledad

las heridas de la decepción
las miradas nubladas de mentes perversas
la eterna lucha de la supervivencia
¿familia?
¿sangre de mi sangre?
¡sangre de tu sangre! 

Te venden al mejor postor
pagan su felicidad con tu carne
y luego se atreven a preguntar
¿que es lo que te duele de verdad?

la inagotable carrera, las prisas
las risas, la eterna felicidad
que se marchita en sus manos
el aire que pierden, las miradas acusativas

sangre de tu sangre 
que te venden a sangre ajena
una espera, delante de una puerta
una espera, delante de varias respuestas

a preguntas que jamas quisieron escuchar
tu verdad, sus mentiras
sus verdad y tus mentiras

la imposibilidad de responder
luchar con las manos atadas
responder sin voz

la costumbre de ahogar todo lo que piensas
la costumbre de estrangular lo que sientes

verdades a medias, relativas
sentimientos que remarcan
un canto afilado, clavado en la mente

miles de palabras, miles de dichos
pero lo peor han sido los silencios

el calor de la intranquilidad
dormir con los ojos abiertos
comerse el aire y respirar ceniza

reír para llorar, lamentar para afirmar
que tus silencios escriben leyendas
rugir para contar una historia irreal

golpear con fuerza, golpear
caricias de manos asperas
la insatisfacción de la obediencia
la insaciable exigencia

la advertencia, día tras día
de un final que tarde o temprano llegara
la transformación de lo inmaterial


¡Esta es la carrera final y se me esta haciendo demasiado larga!

hay una verdad y una pregunta
mi propia sangre me vende
¿que puedo esperar de la sangre ajena?





"Te lo dije una vez...."

quien a nacido
quien ha caminado
quien ha crecido 
solo
solo de debe estar

"¿Acaso lo has olvidado?"









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