no se de que forma debo reaccionar
con que colmillos lacerar la piel
Reclamar mi libertad o mi condena
cualquier opción puede llevarme al error
y como rechazar un corazón que se te ofrece en bandeja de plata
que aunque solo escuches latidos en forma de mentiras, lo consigas amar
que la rebelión de tu forma esta rompiendo con todo lo que eras
que hay demasiadas voces
y como el barro se seca al sol tu alma se cuartea
y tu cuerpo se contrae mostrando tu piel como cuero demasiado curtido
la fuerza se contiene en los latidos y la mandíbula permanece apretada
con unos colmillos tan afilados como la mente
y tu desesperación se graba en todo lo que ves, verjas y barreras
carne que es barrera, un músculo que es una barrera
palabras que son lanzas, sonidos que son cadenas
ojalá no pudiese comprender lo que viniste a reclamar
ojalá no te hubiese podido escuchar
tendiendo a blindar mi corazón de forma rápida
sometiendo el músculo a una contracción rápida
para exhalar aire y después volverlo a congelar
para no sentir, para no saber
no querer discernir una verdad de una mentira
cavando mis propias verdades en una tierra árida
golpeando minuto tras minuto esa barrera invisible
arañando la pared de aire que me rodea
tratando de respirar solo cada 22 segundos
con el pelo pegado a la piel y las costillas arqueadas
golpeando con todo lo que me queda el alrededor
humanos del vicio, habéis pedido todos mi piel
en menos de 7 días
y ya no queda nada para comer
mirando hacia el cielo y la respuesta a todo el dolor
es crear un blindaje, tan frío y basto
que pueda contenerlo todo, para cargar con todo el cuerpo
y poder responder a todas vuestras preguntas
y poder tomar todo lo quiera sin preguntar quién o porqué
emanar crudeza, responder con grandeza y ocultar el calor
un maltrato constante solo consigue convertir un animal en una fiera
que todo quiera morder, que ante todo ponga sus colmillos
y continúe la lucha hasta la ultima extenuación
hasta acabar con su último latido
a nadie le interesó que el lobo no quisiera morder
todos golpearon la primera y la segunda vez
el lobo no se quiso defender
y ahora me quedo aquí, en una jaula de metal, esperando una reacción
que me indique hacia donde caminar y que responder
Un corazón expuesto en una bandeja, tirada sobre un suelo de cenizas

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