Oír el mismo sonido de la mañana
te levantas otra vez
surge el cuerpo de las sabanas
despegas los ojos de tus lágrimas invisibles
te mueves, avanzas hacia el espejo
te arrancas la tristeza de la cara
pones todo el esfuerzo para crear una sonrisa
aunque tus ojos sean un lamento
luchas contra la desgana
empujando el alimento hacia la garganta
comprobando la fuerza de tu alma
poniendo a prueba tu paciencia
creando un vacío profundo
expresado por un mar muerto
exhalando el cansancio
respirando la vida
cortejando a la depresión
besando la locura
te extingues entre los rayos de luz
entre las gotas de lluvia
que no podrán calmar hoy tu sed
recorrer la ajada senda de la que naciste
correr la carrera de tu vida
con cada segundo contado...

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